Causas que provocan el cabello graso



Tener el cabello graso puede ser frustrante, ya que debes organizar todas tus actividades sociales según si te lavaste el cabello o no. ¡No poder salir porque es el día en que no te lavas el cabello y estás desesperada por una sesión de shampoo es terrible!

En líneas generales, mientras más fino sea el cabello, más rápido se engrasará ya que hay menor cantidad de superficie para absorber los aceites naturales que produce el cuero cabelludo. Pero, si alguna vez te preguntaste ¿qué ocasiona el cabello graso en primer lugar?, aquí te ayudamos a entenderlo.

GUÍA BREVE DE LAS CAUSAS DEL CABELLO GRASO

Hay pocas cosas más frustrantes que tomarte el tiempo de lavarte el cabello y disfrutar la sensación de limpieza y fluidez, solo para que dure menos de un día. ¡Es tan irritante!

Escuchamos que te preguntas ¿por qué mi cabello se vuelve grasoso tan rápido? Varios factores intervienen en este proceso, así que sigue leyendo para conocerlos.

El cuero cabelludo produce una sustancia llamada sebo, un aceite natural que ayuda a mantener el cabello sano y lo protege de los elementos externos. El sebo también contribuye a mantener la hidratación adecuada del cabello. Con el tiempo, esta sustancia se acumula y provoca esa película pesada y pegajosa solo unos días después de lavarte el cabello.

Existen algunas cosas que pueden aumentar la producción de aceite del cuero cabelludo, como la actividad física, los cambios en el clima o las hormonas (sigue leyendo para conocer más detalles).

Hormonas

Hechos importantes en la vida, como embarazos, partos, la pubertad y la menopausia, provocan un cambio hormonal que puede afectar la oleosidad del cuero cabelludo. Si te preocupa cualquiera de las condiciones anteriores o si tienes un factor subyacente que podría contribuir al cabello graso, debes hablar con un médico.

Cambios en las condiciones ambientales

Un cambio abrupto en la temperatura, o incluso un cambio completo de clima podría provocar que tu cuerpo reaccione aumentando la producción de sebo para proteger el cabello y el cuero cabelludo. Esta compensación es necesaria para ayudar a que tu cabello se enfrente a condiciones adversas, ¡incluso si no es lo que deseas!

Esto no se relaciona sólo con el clima. En el invierno, cuando pasas del frío exterior a lugares calefaccionados, el cambio en la temperatura puede provocar que tu cuerpo reaccione, haciendo que durante esta época quizás notes tu cabello grasoso con mayor rapidez.

Sombreros

Ya sea una capelina en verano o una gorra de lana en invierno, usar accesorios en la cabeza probablemente estimule la oleosidad del cuero cabelludo. ¿Por qué? Porque atrapas los aceites naturales que produce tu organismo (y sumas una fuente de calor al ambiente) y, al mismo tiempo, oprimes el cabello contra el cuero cabelludo, lo que aumenta la propagación de los aceites. Los sombreros también aplanan el cabello, por lo que la oleosidad es más visible.

Abuso de productos aceitosos o de acondicionadores

Si utilizas un aceite capilar para las puntas secas, es importante que lo apliques lejos del cuero cabelludo. Debes aplicarlo desde la mitad hasta las puntas para evitar una apariencia grasosa.

De la misma forma, si usas mucho acondicionador, especialmente en las raíces, puedes provocar efectos oleosos.

Consejo importante: evita las raíces si usas tratamientos de hidratación profunda o aceites para no tener mechones de cabello con apariencia pesada.

Usar el shampoo incorrecto para tu tipo de cabello

Si estás tratando de combatir el cabello graso, debes evaluar el shampoo que estás usando. Si es un shampoo hidratante, probablemente no contribuya a resolver el problema. El cabello graso necesita un shampoo de limpieza profunda que ayude a reducir la suciedad, oleosidad y acumulación residual.

Este producto no solo reducir el exceso de oleosidad del cuero cabelludo, sino que también remueven cualquier acumulación residual, polución u otro tipo de suciedad. Si deseas un cabello totalmente limpio y revitalizado, usa nuestro Shampoo Micelar Purifica e Hidrata. Ofrece una limpieza profunda sin ser agresivo para tu cabello, para que puedas confiar en que todo el exceso de sustancias desaparezca del cuero cabelludo.
Consejo importante: no uses el agua muy caliente cuando te laves el cabello, ya que esto estimula las glándulas sebáceas, lo que produce oleosidad en el cabello.

Lavarse el cabello a diario

Cuando el cabello se engrasa con facilidad, parece razonable lavarlo todos los días para que los niveles de sebo no aumenten. ¡Pero esto es justamente lo contrario! Si tratas con regularidad los aceites naturales de tu cabello, este piensa que necesita reponerlos con mayor frecuencia. Trata de bajar gradualmente la frecuencia de lavado a 2 o 3 veces por semana si puedes, pero hazlo de a poco y reemplaza un lavado de cada dos con un enjuague solo con agua. Cuando sea el día de lavarte el cabello, asegúrate de aplicar acondicionador solo en las puntas para evitar que el cuero cabelludo y las raíces entren en contacto con el producto. El shampoo en seco es muy útil en estos casos: busca los que tengan polvo suelto, que se pueden esparcir en el cabello de manera pareja y que barren el exceso de aceite.

Tocar o jugar con el cabello

A todas nos gusta pasar la mano por el cabello limpio, pero tocarlo o masajear el cuero cabelludo puede hacer que este aumente la producción de sebo. Cuando te pasas la mano por el cabello, también desplazas el sebo por todo el cabello, lo que aumenta el aspecto grasoso. Si te pasa esto, prueba usar un estilo con el que no tengas que tocarte el cabello con la mano, como atarlo o usar hebillas para que no te caiga sobre la cara.

Elementos de peinado y cepillos sucios

Siempre usa elementos limpios (cepillos, peines, utensilios para peinar con calor) para reducir el contacto con grasas y otras sustancias, y cambia la funda de la almohada periódicamente para darle a tu cabello un entorno limpio durante la noche.

De manera similar, sé consciente de la frecuencia con que te cepillas el cabello cuando está grasoso, ya que esto ayuda a esparcir el sebo. Si tienes el cabello seco, cepíllalo con frecuencia, pero si es grasoso, hazlo como máximo 3 veces al día. Los cepillos de cerdas naturales de jabalí son mucho más suaves para el cabello

Ahora que ya tienes más información sobre las diferentes causas del cabello graso, cuentas con más herramientas para enfrentarlo con facilidad. Recuerda que es un proceso completamente natural, pero con nuestros simples pasos podrás asegurarte de que el cabello graso no domine tu rutina.